Qué publicar en Instagram si tienes un restaurante
Los restaurantes tienen la mejor materia prima de Instagram y el menor tiempo para usarla. Termina el servicio, todos están cansados, y el plato que se veía increíble a las ocho nunca se publica. Estas son 28 publicaciones que funcionan para un restaurante —las del menú y las que a nadie se le ocurren, como la noche en que la cocina cierra antes—, para qué sirve cada una y la línea que tendrías que escribir para que salga.
Actualizado el 6 de septiembre de 2026
28
ideas para restaurantes, con el brief de cada una
El plato de la semana, con el precio
El precio en la imagen, siempre. Un plato hermoso sin precio es decoración; el mismo plato con precio es una decisión que alguien puede tomar en el momento. Además filtra a quien nunca iba a reservar, que es un favor para todos.
El brief que lo produce “el plato de esta semana es el ossobuco braseado con polenta, $24”
Un menú fijo con los pasos y el precio
Los menús fijos se venden por legibilidad. Tres pasos y un número, todo dentro del arte y legible desde la grilla. Si hay que abrir el caption para saber qué incluye, la publicación hizo la mitad del trabajo.
El brief que lo produce “menú de tres pasos los domingos al mediodía, pasta casera, $32 por persona”
Reservas abiertas para un feriado
Es la publicación más valiosa que hace un restaurante en todo el año, y tiene que salir antes de lo que parece natural: dos o tres semanas antes de la fecha. Di la fecha, di cómo se reserva, y repítelo una semana después.
El brief que lo produce “abrimos reservas para el Día de la Madre, dos turnos, por mensaje o por teléfono”
Música en vivo, noche de vinos, una cena temática
Los eventos le dan a la gente un motivo para venir un martes. El día y la hora van en la imagen; si hay cover, al lado. La ambigüedad sobre el precio frena más reservas que el precio mismo.
El brief que lo produce “música en vivo todos los jueves desde las 20, sin cover, cocina abierta hasta las 23”
La terraza abrió, u horarios nuevos
Cualquier cosa que cambie cuándo o dónde se puede comer es noticia. La temporada de terraza sobre todo: es la publicación que convierte a quien pasa por la puerta en una mesa. Incluye los horarios.
El brief que lo produce “la terraza abrió de nuevo, cenas bajo las luces desde las 19”
De dónde vienen los ingredientes
Es la publicación que justifica tus precios sin discutirlos. Nombra la granja, la panadería, la pescadería. Además es el contenido que el proveedor comparte, lo que te pone frente a una audiencia que no pagaste.
El brief que lo produce “nuestro pan viene de la panadería de dos cuadras, horneado la misma mañana”
Búsqueda de personal de cocina o salón
En gastronomía se busca personal cuando ya es urgente, así que la publicación tiene que ser específica: el puesto, el turno, si hace falta experiencia y cómo postularse. Un 'súmate al equipo' sin datos no recibe postulaciones.
El brief que lo produce “buscamos cocinero de línea para el turno noche, con experiencia, acercarse con el CV”
Delivery y take away, con cómo pedir
Si haces delivery, buena parte de tus seguidores todavía no lo sabe. Publícalo una vez por mes, nombra la plataforma o el teléfono, y di los horarios. Es la publicación menos glamorosa de esta lista y se paga sola.
El brief que lo produce “hacemos delivery de martes a domingo desde las 19, por teléfono o en nuestra web”
El plato que sale de la carta el domingo
La escasez funciona cuando es cierta, y un cambio de carta te da una de verdad. El error es anunciar lo nuevo sin despedir lo que se va, porque la despedida es la publicación sobre la que la gente actúa: tiene fecha límite. Nombra el plato, di cuál es el último día y prepárate para la mesa que hace meses viene diciendo que va a venir.
El brief que lo produce “el osobuco sale de la carta el domingo, última semana para pedirlo”
Qué pedir si es tu primera vez
Es la pregunta que tu equipo de salón contesta cuarenta veces por noche; contéstala una vez en el feed. Elige un plato y comprométete: una lista de seis no es una recomendación, es la carta otra vez. Di también para quién es, porque «nuestro plato más pedido» no dice nada al lado de «si te gusta el picante y vienes con hambre, pide este».
El brief que lo produce “si es tu primera vez pide el cordero, es lo que te pondríamos nosotros”
El plato que tarda dos días
Hay cosas en la carta que cuestan lo que cuestan por horas, no por ingredientes. Una masa que reposa dos días, un caldo que se hace de noche, una carne que entra al horno a las ocho de la mañana: eso es la publicación. El número de horas va en la imagen, porque el número es lo que frena el scroll, no la foto de la olla.
El brief que lo produce “nuestro ragú se cocina seis horas antes de llegar al plato, contar por qué”
El menú del mediodía, con el reloj dentro
El mediodía es un negocio distinto de la cena y necesita su propia publicación. Quien te lee tiene una hora y un jefe, así que los dos datos que importan son el precio y cuánto se tarda en entrar y salir. Un post de mediodía sin franja horaria es un post de cena con un número más pequeño.
El brief que lo produce “menú del mediodía $16 con bebida, se entra y sale en 45 minutos, de 12 a 15”
Qué se cobra de verdad en la cuenta
El cubierto, el pan, el servicio, el descorche: todo lo que sorprende al final de la comida. Casi todos los restaurantes se lo callan y después lo discuten en la mesa. Publicarlo no te cuesta nada y te ahorra una discusión que nunca quisiste tener en la mesa doce.
El brief que lo produce “explicar qué cobramos por el pan y por el servicio para que nadie se sorprenda con la cuenta”
El precio que subió, dicho en voz alta
Un aumento silencioso se nota igual, y se lee como algo que estabas escondiendo. Di qué plato subió, cuánto, y qué se movió de tu lado: un proveedor, un corte, un sueldo. No hace falta que pidas disculpas, y es mejor que no lo hagas; hace falta que lo digas tú antes que el cliente.
El brief que lo produce “el pescado paso de $22 a $25 porque subio el proveedor, decirlo de frente”
El salon vacio, y para que noche sirve
La gente elige un restaurante por la ocasión antes que por un plato: un cumpleaños, una primera cita, un almuerzo de trabajo, una cena con la familia política. Fotografía el salón con las luces ya puestas para el servicio y di para cuál de esas noches sirve. Es la única publicación que contesta si el lugar es para nosotros en vez de si la comida es buena.
El brief que lo produce “una foto del salón del fondo puesto para la cena, decir que entra una mesa de ocho para un cumpleaños”
Media hora antes de abrir
No el plato terminado: el armado. El pase limpio, el mise en place alineado, la primera olla al fuego. Casi todos publican el caos de las nueve de la noche y se saltan la parte tranquila, que es la que parece oficio y no estres. Grábalo vertical y publícalo esa misma noche; esta pierde todo si espera una semana.
El brief que lo produce “la cocina media hora antes del servicio, todo alineado y en silencio”
La persona que lleva más tiempo aquí
Todo restaurante tiene una: quien atiende las mesas y se sabe de memoria lo que pide cada habitual, o el cocinero que lleva nueve años en la parrilla. Di los años y una sola cosa que hace únicamente esa persona. Es la publicación que convierte un local en un lugar, y le importa más a quien sale en ella que a cualquier métrica.
El brief que lo produce “marta trabaja aquí hace once años y se acuerda del pedido de cada habitual”
Una reseña, con captura y con tu respuesta
La prueba de verdad le gana a una frase entrecomillada sobre un fondo de color, así que sube la captura como está, con las estrellas feas incluidas. El valor está en tu respuesta, no en la reseña: contestar bien una crítica justa te sirve más que un elogio de cinco estrellas. Nunca edites las palabras y nunca publiques una que no puedas verificar.
El brief que lo produce “una reseña de google sobre la atención y nuestra respuesta”
La foto que sacó un cliente, con crédito
Tus clientes ya fotografían tu comida, muchas veces mejor iluminada de lo que esperarías. Pide permiso antes, etiqueta la cuenta y no recortes su lado de la mesa. Lo que funciona no es la foto: es que todos los demás que te etiquetaron lo ven y siguen haciéndolo.
El brief que lo produce “republicar la foto que sacó una clienta de la pasta anoche y etiquetarla”
Qué es realmente sin gluten y qué no
Una persona de un grupo de seis decide dónde comen los seis, y suele ser la que tiene una restricción. Sé exacto: qué platos son seguros, cuáles se pueden adaptar y si compartes freidora o no. La media verdad aquí es peor que decir que no: un «nos adaptamos a todo» se lee como una cocina que no lo pensó.
El brief que lo produce “listar qué platos son aptos para celíacos y aclarar que compartimos freidora”
Cuánto pedir para una mesa de cuatro
Si tu comida es para compartir, la gente calcula mal y se va con hambre o con una cuenta que no esperaba. Tres entradas, dos principales y un postre para cuatro: dale la cuenta hecha. Parece un detalle menor y cambia la comida y el ticket al mismo tiempo.
El brief que lo produce “para cuatro personas pediríamos tres entradas, dos principales para compartir y un postre”
Qué encuentra de verdad una familia con niños
Sillas altas, medias porciones, si la cocina abre a las siete, si entre las mesas hay espacio para moverse con un bebé. Los padres no preguntan: se van a otro lado, y por eso esta publicación tiene que existir. Sáltate la frase apto para familias y enumera los cuatro datos.
El brief que lo produce “tenemos sillas altas, medias porciones y la cocina abre a las 19 para las familias”
Si hace falta reservar, y cuándo
La respuesta honesta es distinta un martes que un sábado a las nueve, así que da las dos. Di cuántas mesas guardas para quien llega sin reserva y hasta qué hora sientas gente. Los restaurantes que nunca contestan esto pierden a la mesa que llegó hasta la puerta, vio la fila y se fue a comer a otro lado.
El brief que lo produce “de martes a jueves se puede venir sin reserva, viernes y sábado después de las 20 conviene reservar”
La mesa que nadie canceló
Cuatro cubiertos que no aparecen un sábado son una pérdida concreta y casi ninguno de tus seguidores lo sabe. Dilo simple, una vez, sin culpabilizar a nadie: si cambian los planes, avisa y esa mesa la ocupa alguien más. Pon el teléfono o el enlace para cancelar en la misma publicación, porque la fricción es la mitad del problema.
El brief que lo produce “si no puedes venir a tu reserva avísanos, con un mensaje alcanza y le damos la mesa a otro”
Cómo encontrar la puerta
Si estás en una esquina, arriba de una escalera, detrás de un frente sin cartel o en una calle donde no se puede estacionar, eso es una publicación. Fotografía la entrada desde donde llega la persona, no desde el otro lado de la calle. Suma dónde estacionar y qué transporte público llega cerca, y eliminas el último motivo por el que alguien se rinde a las nueve menos diez.
El brief que lo produce “nuestra puerta es la negra al lado de la farmacia, después de las 20 se estaciona gratis en la calle lateral”
El día que cambia la carta
Una carta nueva de temporada es una noticia, y una noticia tiene fecha. Publica el día en que arranca y nombra tres de los platos nuevos: uno que recomiendes, uno barato y uno raro. Casi todos lo anuncian una semana después, y así convierten un evento en un aviso.
El brief que lo produce “la carta de otoño arranca el jueves, tres platos nuevos, vuelven los hongos y la calabaza”
Hoy no abrimos, o se nos acabó
Se rompió el horno, se cortó la luz, la cocina vendió el último cordero a las nueve. El instinto es no decir nada y esperar que nadie se dé cuenta, y así es como un cliente termina frente a una puerta cerrada. Publícalo apenas lo sepas, di cuándo vuelves y no des explicaciones de más: una frase y un horario alcanzan.
El brief que lo produce “hoy no abrimos por un problema en la cocina, volvemos mañana al mediodía”
El local de al lado
La tienda de vinos de la esquina, el bar al que la gente va después de cenar, la librería que cierra tarde. El error es el saludo genérico: nombra el lugar, di para qué mandas gente ahí y etiqueta la cuenta, o queda como relleno. Hazlo porque la calle funciona mejor así, no como un intercambio de favores: la versión transaccional se nota y no la comparte nadie.
El brief que lo produce “publicar sobre la tienda de vinos de enfrente, adonde mandamos a la gente por una botella después de cenar”
Veintiocho publicaciones son una temporada entera del feed de un restaurante a dos por semana, sin que ninguna repita a la anterior. El calendario de contenido lleva el mismo criterio a todo el año, mes por mes.
Tus posts para restaurantes, listos en un minuto
- Gratis, sin tarjeta ni marca de agua
- 10 créditos al empezar y 10 cada mes
- Publica y programa hasta 20 posts al mes